Buscar este blog

Cargando...

domingo, 5 de julio de 2015

Himno oficial de la Visita papal a Bolivia: 8-10/7


Resultado de imagen para francisco bolivia



"Con Francisco, anunciamos la alegría del evangelio"
 
Llegas trayendo un nuevo viento que acaricia nuestro ser,
unificando hoy Bolivia, arraigándola en la fe.
Valles y llanos y altiplanos hoy se rinden a Jesús.
Es tu llegada que invita a ser un solo corazón

para alegría del mundo... ¡Ohhhhh!

Misionero y discípulo, da testimonio de Jesucristo.

"Con Francisco, anunciamos la alegría del evangelio".
Es un mensaje de unidad,
lleno de amor y de felicidad.

Renovando, la fuerza y el Espíritu de la Iglesia;
reconciliándonos en Cristo.
Te damos gracias, Papa Francisco.


Es tu carisma, tu bondad, tu sencillez y tu amor,
que nos acerca a reencontrarnos con Jesús, el Salvador.
Todos unidos como hermanos renovamos nuestra fe.
Eres el guía que conduce hoy las almas 

de un pueblo que está hambriento de Cristo...¡Ohhhhhhh!

Vamos todos haciendo lío;
Contracorriente de las fuerzas del ríoooo...

"Con Francisco, anunciamos la alegría del evangelio,"
Es un mensaje de unidad,
Lleno de amor y de felicidad.

Renovando, la fuerza y el Espíritu de la Iglesia;
Reconciliándonos en Cristo.
Te damos gracias, Papa Francisco.


"Con Francisco (Con Francisco...), anunciamos la alegría del evangelio, (Del evangelio)"
Es un mensaje de unidad, (Para ti)
Lleno de amor y de felicidad. (Uuooo)

Renovando, la fuerza y el Espíritu de la Iglesia; (Espíritu Santo)
Reconciliándonos en Cristo.
Te damos gracias, Papa Francisco. (Gracias)

Te damos gracias, Papa Francisco. (Gracias, gracias)
Te damos gracias, Papa Francisco.



Comentario:
 
El himno parte de la metáfora del viento, símbolo del cambio y de la ternura de Dios. Especifica, recurriendo la segunda persona gramatical, el principal objetivo de todo viaje papal: la exhortación a la unidad y la confirmación en la fe de los creyentes en Jesucristo. La metáfora de los "valles y llanos y altiplanos rindiéndose a Jesús" quiere dar a entender que al Salvador y solo a Él se dirige la gloria y la alabanza, y que el Papa es el primer pregonero de ellas. La figura retórica del polisíndeton (reiteración de la "y"), enfatiza esta idea.

El estribillo desarrolla estas ideas haciendo explícita la gratitud al Papa Francisco.

Se alude implícitamente al gozoso anuncio del Evangelio y a la invitación a dejarnos reconciliar con Dios.
Luego se destacan las virtudes de Francisco, a la vez que se lo reconoce como el pastor que mantiene unido y guía al rebaño de Dios.
A continuación, los bolivianos se sienten receptores de la célebre invitación de Francisco "a hacer lío", dirigida por el Papa a los jóvenes argentinos en la inolvidable Jornada Mundial de la Juventud de 2013, en Río de Janeiro.


5 de julio de 2015, Domingo XIV del Tiempo Ordinario..



viernes, 3 de julio de 2015

Himno oficial de la Visita papal a Ecuador: 5-8/7




Autores: monseñor Aníbal Nieto, obispo de la diócesis de Yaguaci, y padre Juan Pablo Assiso.

Música y texto comentado:

Bienvenido, Santo Padre

Bienvenido, Santo Padre, mensajero del Señor, 
Ecuador sus puertas abre al Pastor de la Grey de Dios.
Bienvenido Santo Padre, mensajero del Señor, 
llévanos al Evangelio por la gracia del amor.

Tú nos hablas de alegría, sencillez y humildad,
misericordia y ternura, reconciliación y paz. 
Y salir a los caminos, a las familias sin pan; 
curar todas las heridas, y tu pueblo consolar.

Bienvenido Santo Padre…

De ti recibimos fuerza para luchar con fervor,
cambiar nuestros corazones, y cumplir nuestra misión.
Danos plena esperanza a la gente de Ecuador, 
para celebrar la Vida y comunidad feliz.

Bienvenido Santo Padre…


Comentario

El himno comienza con la bienvenida explícita al Santo Padre, y por la mención de Ecuador que "abre sus puertas al "Pastor de la Grey de Dios". Es aquel que viene en nombre del Señor, y por lo tanto, el más autorizado para "llevarnos al Evangelio".

En la segunda estrofa se mencionan las virtudes y dones que son como los "tópicos" del Pontificado de Francisco, y se alude a su incesante exhortación de acudir a los más postergados de la sociedad.

En la tercera estrofa se pide al Santo Padre la fuerza para la lucha, la conversión de corazón, y el subsiguiente cumplimiento de la misión. Se le pide también que infunda esperanza a Ecuador, para que "celebre la vida y la comunidad feliz". 


3 de julio de 2015, fiesta de Santo Tomás, apóstol. Entrada dedicada a él.



lunes, 29 de junio de 2015

Guion: Domingo XIV del Tiempo Ordinario




Ciclo B


Introducción

La Iglesia siempre ha reconocido que la celebración de la Eucaristía es un Banquete festivo, pero solo en segundo lugar. Es, ante todo, el mismo y único Sacrificio de Cristo, que se actualiza de modo incruento en el aquí y ahora de cada generación, hasta el final de los tiempos. Desafortunadamente, este carácter prioritariamente sacrificial de la Misa es poco o nada reconocido en la actualidad. De hecho, la mentalidad de hoy, tan propensa a rechazar lo que no agrada a la moda, o aquello que le es difícil entender, prefiere acentuar el concepto de la Misa como "fiesta", como simple reunión fraterna, algo parecido a un festejo familiar. Y en realidad, aunque es todo esto, es mucho más. Es la participación plena y efectiva de cada fiel, en la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, a lo largo de los tiempos y en todo lugar. La Santa Misa nos hace literalmente contemporáneos del Misterio Pascual de Jesús, por el que somos salvos.

Hermanos, somos privilegiados. No solamente presenciamos sino que también participamos de la inmolación de Cristo, el Cordero degollado que da la vida al mundo.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Ez. 2, 2-5

Como gesto supremo de su amor paterno, Dios envía incansablemente a los elegidos para que exhorten a su Pueblo a la conversión.

Segunda lectura: II Cor. 12, 7-10

Por el sincero reconocimiento y la humilde aceptación de nuestra debilidad, reside en nosotros la fuerza de Cristo, que vence en nosotros y por nosotros.

Evangelio: Mc. 6, 1-6a

"Se asombraba de su falta de fe".
Tristemente actuales resuenan hoy estas palabras del Evangelio, y nos atañen, en mayor o en menor medida, a los que nos llamamos creyentes. Pidamos al Señor que la escucha asidua de su Palabra y la digna recepción de los sacramentos, acrecienten nuestra fe.


Oración de los fieles

R. Señor, aumenta nuestra fe.

-Para que la santidad de los hijos embellezca aun más el rostro siempre joven de la Madre Iglesia, y que esto sea una invitación a la conversión de los pecadores. R.

-Para que reconozcamos la voluntad misma de Jesucristo en la Suprema Autoridad del Papa, que lo anuncia y da a conocer su Palabra. R.

-Para que permanezcamos en comunión de amor y de fe con nuestro obispo diocesano y con nuestros sacerdotes. R.

-Para que con los ojos del corazón veamos a Cristo sufriente en la persona de los más postergados de la sociedad. R.

-Para que nos acerquemos con caridad al misterio de las almas del Purgatorio, y no olvidemos cuánto necesitan de nuestras oraciones. R.


A continuación, se propone como oración conclusiva de las preces una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Oh, Padre, quita el velo de nuestros ojos y danos la luz del Espíritu, para que sepamos reconocer tu gloria en la humillación de Jesucristo, y en nuestra enfermedad humana experimentemos el poder de su Resurrección. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén".


Ofertorio

La presentación de los dones elegidos por el Señor para el más grande de los sacramentos, ha de representar también la ofrenda personal y voluntaria de cada uno de los que participamos de este Santo Sacrificio.


Comunión

Jesucristo es el Pan que nutre a los ángeles que Lo contemplan extasiados, a los mortales que Lo recibimos, y a ambos que Lo adoramos. Pidamos a este Dios hecho Alimento que aumente nuestra fe.


Despedida

Nos hemos alimentado de la Palabra de Vida y del Pan del Cielo. Somos enviados, pues, como misioneros de esperanza.


29 de junio de 2015, en la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Entrada dedicada a ellos, al Papa Francisco, Sucesor de Pedro, en su día, y al Papa Emérito Benedicto XVI.



sábado, 27 de junio de 2015

Misas de la Virgen XXXIII (Tiempo Ordinario XV): "La Virgen María, Madre del Buen Consejo"



 


Misal: Textos bíblicos y eucológicos (en negro); rúbricas: rojo.
Guion: marrón.
Comentario del blog: azul.

MISA COMPLETA, GUION Y COMENTARIO


Los fieles de todo el mundo invocan a la Virgen María como "Madre del Buen Consejo", cuando rezan piadosamente las letanías de la Virgen María, ya que León XIII, el año 1903, introdujo esta invocación en el formulario lauretano. El culto a la Virgen María, Madre del Buen Consejo, se difundió ampliamente desde la villa de Genazzano, cerca de Roma, donde hay un célebre santuario dedicado a ella, por obra principalmente de los hermanos y hermanas de la Familia agustina.
Con razón se atribuye a Santa María el título de «Madre del Buen Consejo»: es Madre de Cristo, a quien Isaías llamó proféticamente (cf. 1ª Lectura, Is 9, 2-7; Oración después de la comunión) «Maravilla de Consejero» (Is 9,5); vivió siempre guiada por el «Espíritu de consejo», que la «protegió maravillosamente» (Oración sobre las ofrendas); «se adhirió íntimamente» al «designio divino / de recapitular todas las cosas en Cristo» (Prefacio; cf. Ef 1, 10); Dios la llenó «con la plenitud de los dones del Espíritu Santo» (Pf), entre los cuales destaca el «espíritu de sabiduría» (Antífona de entrada; cf. Sb 7, 7b).
En el formulario la Santísima Virgen es celebrada como la Madre y Maestra que, enriquecida con el don de consejo, proclama de buen grado lo mismo que pregona la Sabiduría: «Yo poseo el buen consejo y el acierto, / son mías la prudencia y el valor» (Aleluya, Pr 8, 14); estos dones los comparte gustosamente con los hijos y discípulos (cf. Antífona de entrada) advirtiéndoles antes que nada que hagan lo que Cristo les diga (cf. Evangelio, Jn 2, 1-11; Antífona de comunión, Jn 2, 5).
Al celebrar esta Misa pedimos encarecidamente a Dios el don de consejo, «para que nos haga conocer lo que, (le) es grato / y nos guíe en nuestras tareas» (Oración colecta; cf. Oración después de la comunión).
Esta Misa, a excepción del Prefacio, está tomada del Proprium missarum Ordinis Fratrum sancti Augustini, aprobado por la Sagrada Congregación para el Culto Divino, en el año 1975.


Introducción

"Confía. ¡Vuelve! Invoca a la Señora, y serás fiel".

Estas palabras del gran San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei (Camino, 514), nos invitan a renovar cada día la confianza en la Santísima Virgen María, a la que en esta Misa honraremos con el título de "Madre del Buen Consejo", tomado de las letanías lauretanas.
Confianza en la Madre tierna; invocación; y "buen consejo de su parte". Es el esquema sencillo que describe la relación del creyente con la Madre del Señor. Tras el siempre sabio "consejo" de María, viene nuestro buen obrar, que es fiel imitación del de ella.
Y el primer consejo de la Santísima Virgen a sus hijos es que nos acerquemos a Jesús; más aun, que nos unamos cada día más a Él. Por eso estamos aquí, para obedecer a nuestra Madre. Porque sabemos que no existe modo más seguro de unirnos al Señor, que participar del Santo Sacrificio de la Misa que vamos a celebrar a continuación.


Queda de manifiesto en la eucología de esta Misa que el "consejo" que recibimos de María es uno de los siete dones del Espíritu del Señor, que la hizo "Llena de gracia" desde el primer instante de su Concepción.

Antífona de entrada Sb 7, 7b. 13

Invoqué, y vino a mí el espíritu de sabiduría; la aprendí sin malicia, la reparto sin envidia y no me guardo sus riquezas.


Oración colecta

Señor, tú sabes que los pensamientos de los mortales son inconstantes e inciertos; por intercesión de la bienaventurada Virgen María, en la que se encarnó tu Hijo, danos el espíritu de tu consejo, para que nos haga conocer lo que te es grato y nos guíe en nuestras tareas. Por nuestro Señor Jesucristo.


Liturgia de la Palabra

Esta lectura, propia de la liturgia de Nochebuena, nos especifica Quién es la fuente de la Sabiduría y el Consejo:
 
Primera lectura

"Maravilla de Consejero" llama la liturgia al Mesías. Él derramó su Espíritu en María como en ninguna otra criatura, e hizo de ella la Madre del Buen Consejo.

Un hijo se nos ha dado

Lectura del Profeta Isaías 9, 2-4. 6-7.

El pueblo que caminaba en tinieblas
vio una luz grande;
habitaban tierras de sombras,
y una luz les brilló.
Acreciste la alegría,
aumentaste el gozo:
se gozan en tu presencia,
como gozan al segar,
como se alegran
al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor,
el yugo de su carga,
el bastón de su hombro,
los quebrantaste como el día de Madián.
Porque un niño nos ha nacido,
un hijo se nos ha dado:
lleva al hombro el principado,
y es su nombre:
Maravilla de Consejero,
Dios guerrero,
Padre perpetuo,
Príncipe de la paz.
Para dilatar el principado
con una paz sin límites,
sobre el trono de David
y sobre su reino.
Para sostenerlo y consolidarlo
con la justicia y el derecho,
desde ahora y por siempre.
El celo del Señor de los ejércitos lo realizará.

Palabra de Dios.

O bien:

El Colegio Apostólico, lleno del Espíritu Santo, bajo la Autoridad de Pedro e iluminado por el consejo de la Virgen sabia, guía los pasos de la Iglesia naciente. Así será hasta el final de los tiempos.

Se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 1, 12-14; 2, 1-4

Después de subir Jesús al cielo, los apóstoles se volvieron a Jerusalén, desde el monte que llaman de los Olivos, que dista de Jerusalén lo que se permite caminar en sábado. Llegados a casa, subieron a la sala, donde se alojaban: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago el de Alfeo, Simón el Celotes y Judas el de Santiago.
Todos ellos se dedicaban a la oración en común, junto con algunas mujeres, entre ellas María, la madre de Jesús, y con sus hermanos.
Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.
Palabra de Dios.


Salmo responsorial Si 14, 22-23. 24-25. 26-27 (R.: 22a)

R. Dichoso el hombre que piensa en la sabiduría.

Dichoso el hombre que piensa en la sabiduría
y pretende la prudencia,
el que presta atención a sus caminos
y se fija en sus sendas;
sale tras ella para espiarla
y acecha junto a su portal. R.

Mira por sus ventanas
y escucha a su puerta,
acampa junto a su casa
y clava sus estacas junto a su pared,
pone su tienda junto a ella
y se acomoda como un buen vecino. R.

Pone nido en su ramaje
y mora entre su fronda,
se protege del bochorno a su sombra
y habita en su morada. R.


Aleluya Pr 8, 14

Yo poseo el buen consejo y el acierto; son mías la prudencia y el valor.

Evangelio

María, fidelísima Consejera de Dios Altísimo, invita a cada generación de creyentes, a escuchar la voz del Señor y a obedecer sus mandatos. He aquí la receta de la auténtica felicidad.

La madre de Jesús dijo a los sirvientes: «Haced lo que él diga»

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 2, 1-11

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo:
- «No les queda vino».
Jesús le contestó:
- «Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora».
Su madre dijo a los sirvientes:
- «Haced lo que él diga».
Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.
Jesús les dijo:
- «Llenad las tinajas de agua».
Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó:
- «Sacad ahora y llevádselo al mayordomo».
Ellos se lo llevaron. El mayordomo probó el agua convertida en vino sin saber de dónde venía (los sirvientes sí lo sabían, pues habían sacado el agua), y entonces llamó al novio y le dijo:
- «Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú, en cambio, has guardado el vino bueno hasta ahora».
Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en él.

Palabra del Señor.


Oración de los fieles

 R. Que escuchemos el consejo de María.

-Por una Iglesia más creíble en el testimonio, misericordiosa para con los pecadores, ejemplar en la unidad de sus miembros y fuerte en la lucha contra el enemigo. R.

-Por el amor incondicional de los creyentes y la filial adhesión a las enseñanzas del Sucesor del apóstol San Pedro. R.

-Por la siempre fiel y digna celebración de los Sagrados Misterios tal y como manda la Iglesia, y no de acuerdo con modificaciones, añadidos u omisiones ajenos al espíritu de la liturgia. R.

-Por la proliferación de iniciativas concretas de auxilio a los que más sufren en el cuerpo o en el alma. R.

-Por el rechazo a toda doctrina pseudorreligiosa, y de idiologías contrarias a los valores del Evangelio. R.

-Por un mayor compromiso de los hombres de buena voluntad en la defensa de toda vida humana, desde la concepción hasta su ocaso natural, sin excepciones de ninguna naturaleza. R.


Ofertorio

"Hagan lo que Él les diga", nos sigue exhortando la Madre del Salvador. Por eso mismo, presentamos los dones elegidos por el Señor para ofrecerse como Cordero por nuestra salvación.

Oración sobre las ofrendas

El Espíritu de consejo que protegió maravillosamente a la Virgen María, tu humilde esclava, haga gratos a tus ojos, Señor, estos dones que te presentamos llenos de respeto. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio

La Bienaventurada Virgen se adhirió íntimamente al consejo del amor divino


V. El Señor esté con vosotros.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Que llenaste a la Santísima Virgen María
con la plenitud de los dones del Espíritu Santo,
para hacerla digna Madre y asociada al Redentor.

Enriquecida de esta manera,
buscó siempre tu voluntad
y la cumplió fielmente;
proclamó con alegría tu gran misericordia,
y se adhirió íntimamente a tu designio divino
de recapitular todas las cosas en Cristo.

Por él,
los ángeles y los arcángeles
y todos los coros celestiales
celebran tu gloria,
unidos en común alegría.

Permítenos asociamos a sus voces
cantando humildemente tu alabanza:

Santo, Santo, Santo.


Comunión

Ya no es el milagro del agua convertida en vino, como en Caná, el que está ante nuestros ojos. Es otro infinitamente más grande, del que aquél fue figura: el del pan y el vino transformados en el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Demos gracias a Dios que nos hece partícipes de este Misterio admirable.

Antífona de comunión Cf. Jn 2, 5

La madre de Jesús dijo a los sirvientes: Haced lo que él os diga
 

Oración después de la comunión

Madre e Hijo. Consejeros ambos. Ella por voluntad de Él. Gran misterio del amor y la misericordia de Dios.

Al celebrar la memoria de santa María, Madre del Buen Consejo, hemos participado, Señor, de tus sacramentos; concédenos conocer lo que te agrada y merecer la salvación por tu Hijo, que nos diste, por medio de la Virgen, como Consejero admirable. Que vive y reina por los siglos de los siglos.


Despedida

De la mano de la Madre del Buen Consejo, sigamos transitando por los caminos del mundo como pregoneros de esperanza.


27 de junio de 2015, conmemoración de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Entrada dedicada a ella.

lunes, 22 de junio de 2015

Guion: Domingo XIII del Tiempo Ordinario




Ciclo B
   

Introducción

"Cada Santa Misa tiene un valor infinito, inmenso, que nosotros no podemos comprender del todo: alegra a toda la corte celestial, alivia a las pobres almas del purgatorio, atrae sobre la tierra toda suerte de bendiciones, y da más gloria a Dios que todos los sufrimientos de los mártires juntos, que las penitencias de todos los santos, que todas las lágrimas por ellos derramadas desde el principio del mundo y todo lo que hagan hasta el fin de los siglos". 
Estas palabras de San Juan María Vianney, el "Cura de Ars" (Sermón sobre la Santa Misa), nos recuerdan la grandeza de toda Santa Misa. Y la celebración dominical, como memoria semanal de la Pascua del Señor, al contarse entre uno de los mandamiendos del Decálogo, adquiere una importancia singular. Hace a lo más genuino de la identidad de nosotros, los católicos.
Nunca somos imagen má viva y auténtica de la Iglesia que cuando esta Misa del día del Señor nos une en espíritu a los hermanos de todos los tiempos y lugares.
Demos gracias a Dios por esta santa asamblea que es una y la misma desde los albores del crristianismo.


Liturgia de la Palabra

Primera lectura: Sab. 1, 13-15; 2, 23-24

El Dios de la Vida ha creado el mundo y nos lo ha dado como un don precioso que debemos cuidar, conservar y embellecer.

Segunda lectura: II Cor. 8, 7. 9. 13-15

El Apóstol nos exhorta a ser generosos con los demás, como es propio de los verdaderos hermanos.

Evangelio: Mc. 5, 21-43

Jesucristo es el Dios de la vida y la salud, que ama a quienes ha redimido y y los protege de todo mal.


Oración de los fieles

R. Te rogamos, Señor.

-Por la plena paz y la unidad en el seno de la Iglesia Católica. R.

-Por el respeto y la escucha al Sucesor de Pedro por parte de todos los poderosos. R.

-Por la liberación de los injustamente privados de su libertad. R.

-Por una sociedad más justa, basada en el respeto incondicional de la dignidad trascendente de la persona humana. R. (Cf. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 132).

-Por la fortaleza y la perseverancia de los cristianos perseguidos. R.

-Por el éxito en la labor de los misioneros. R.

-Por la glorificación de las Almas del Purgatorio. R.

A continuación, se propone como oración conclusiva de las preces una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Oh, Padre, que en el misterio de tu Hijo pobre y crucificado, has querido enriquecernos con todo bien, haz que no temamos la pobreza y la cruz, para llevar a nuestros hermanos el feliz anuncio de una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".



Ofertorio

Pan, vino y agua. Tan humilde como estos dones que estamos por llevar al Altar ha de ser nuestro corazón, para que también e+l sea ofrenda que agrade a Dios.



Comunión

El Sacramento de la Eucaristía es para nosotros, la fuente inagotable de toda gracia.
Es el Pan del Cielo para los que peregrinamos en la Tierra. Alimentándonos de Él, tendremos vida eterna.


Despedida

Alimentados con los dones del Cielo, seamos faros en medio de la noche del mundo.


22 de junio, memoria litúrgica de los santos Juan Fisher, obispo, y Tomás Moro; mártires.
San Paulino de Nola, obispo. (Entrada dedicada a los tres santos).



 




lunes, 15 de junio de 2015

Guion: Domingo XII (Tiempo Ordinario)




                                                   

Ciclo B

 
Introducción

"El domingo recuerda, en la sucesión semanal del tiempo, el día de la Resurrección del Señor. Es la pascua de la semana...".

Con estas palabras, el glorioso San Juan Pablo II, en su inmortal encíclica Dies Domini, nos invita a contemplar el misterio del domingo, día del Señor, como algo de lo que no podríamos prescindir, porque forma parte de nuestra identidad de cristianos.
En esta valiosísima Carta, que todos deberíamos leer, el Papa nos explica la importancia del mandamiento de la santificación del día del Señor, y el porqué del paso del sábado al domingo como día santo y que debe ser observado.
Los católicos, participando de la Eucaristía dominical, no solamente cumplimos con dicho mandamiento sino que revivimos plenamente toda la obra salvífica de Dios en favor de la humanidad.
Estamos, pues, implicados en un profundo Misterio ante el cual solo nos cabe celebrar, adorar, agradecer y corresponder.


Liturgia de la Palabra

Monición general: Job. 38, 1. 8-11; II Cor. 5, 14-17; Mc. 4, 35-40

Ilumina nuestro entendimiento, Señor, y concédenos la gran virtud de la humildad para que reconozcamos que eres Tú mismo Quien nos habla en las Sagradas Escrituras. Que comprendamos qué quieres decirnos en el aquí y el ahora de nuestras vidas, y así, seamos fieles discípulos de tu Hijo, a Quien hasta el viento y las aguas obedecen".


Oración de los fieles

R. Ablanda nuestros corazones, Señor

-Para que el egoísmo, la pereza o la indiferencia no impidan que seamos miembros vivos y oferentes de la Iglesia, y que en comunión con nuestros pastores, en medio de las tempestades del mundo, podamos llevar a cabo la misión que el Señor nos encomendó. R.

-Para que aquellos que son sometidos a condiciones infrahumanas de trabajo, a causa del maltrato y de una injusta remuneración, experimenten el socorro concreto de Dios, que hace justicia a los oprimidos. R.

-Para que los hermanos que han sido víctimas de diferentes tipos de abusos, por intercesión de María puedan sanar sus heridas, y que sus agresores reciban de Dios el don de un humilde arrepentimiento. R.

-Para que como los cristianos de los primeros siglos, reconozcamos la importancia radical de la Misa dominical, en orden a la propia salvación y a la de nuestros hermanos. R.

-Para que la multitud de santos que nos preceden en la gloria intercedan por los que aún peregrinamos en la Tierra y también por las Almas del Purgatorio. R.

A continuación, se propone como oración conclusiva de las preces una colecta alternativa a la de este domingo, tomada de la edición italiana del Misal Romano y traducida al castellano. Se reemplaza la conclusión trinitaria larga, propia de toda colecta, por la breve, típica de las demás oraciones litúrgicas:

"Fortalece, Señor, la fe del pueblo cristiano, para que no se vanaglorie en la prosperidad ni se abata en la adversidad, sino que reconozca que Tú estás presente en todo acontecimiento y que nos acompañas en el camino de la historia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén".


Ofertorio

La entrega de nosotros mismos a la voluntad de Dios y la confiada aceptación de los planes que Él tiene para con nosotros, sean ofrendas espirituales que se sumen a las del pan y el vino que estamos por llevar al Altar.


Comunión

"Sálvanos, Señor, que perecemos", hemos clamado a Jesús, al igual que sus discípulos. Y Él, hecho Pan, ha venido aquí y ahora a traer esperanza y sosiego a nuestro corazón, abatido por las tormentas del pecado.

O bien:

Del Amor insondable del Sagrado Corazón de Jesús, a Quien está dedicado este mes, brotó el Don precioso de la Eucaristía. Así como el  Salvador se entregó por nosotros al Padre como Víctima, ahora se nos entrega a nosotros como Alimento de Vida nueva.


Despedida

Ya no somos esclavos, pues el Padre nos ha dado el Pan de hijos que es precisamente su Hijo único.
Fortalecidos por este Alimento, somos enviados como discípulos en medio del mundo.


15 de junio de 2015, lunes de la semana 11° del Tiempo Ordinario.